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Fallece el arquitecto Oscar Niemeyer

El brasileño Premio Pritzker 1988, vivió 104 años y durante su carrera como arquitecto desafío el racionalismo en busca de una estética más abstracta.

Oscar Niemeyer
FOTOGRAFÍA Cortesia Getty





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Miércoles, 05 de diciembre de 2012 a las 19:01
POR Redacción Obras

CIUDAD DE MÉXICO — Este miércoles 5 de diciembre el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer falleció en su natal Sao Paulo, Brasil. Víctima de varios padecimientos y tras largas hospitalizaciones en el último año. El Arquitecto ganador del premio Pritzker, considerado el nobel de la arquitectura permanecía internado desde el pasado 2 de noviembre.

Más de un siglo, ése fue el diseño de la vida y obra del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. El Arquitecto del siglo XX, nombrado así por el Consejo Superior del Instituto de Arquitectos de Brasil en 2001, diseñó más 600 proyectos para su natal Brasil y otros países como Alemania, Gran Bretaña, Italia, Argelia y Francia.

De 1907 a 2012, diversos acontecimientos configuraron el temple de Niemeyer: desde el cubismo de Pablo Picasso y Georges Braque, la I Guerra Mundial, el nacimiento de la extinta Unión Soviética, la escuela del Bauhaus ‑precedida del manifiesto surrealista de André Breton, pasando por la Guerra Civil Española, la presidencia de Getulio Vargas, la II Guerra Mundial, la bomba atómica, las creaciones de Le Corbusier y el nacimiento de China Popular, hasta la Revolución Cubana, la llegada del hombre a la luna, y la modernidad brasileña.

Así, en medio de un centenar de eventos convulsos, creativos, efervescentes, su hacer arquitectónico lo convirtió en protagonista  de la centuria al grado de merecer el Nobel de esa disciplina en 1988, el Premio Pritzker.

El prolífico arquitecto nació en el barrio de Laranjeiras, en Río de Janeiro. Durante su juventud trabajó sin paga para un despacho de arquitectos. Se formó en la Escola Nacional de Belas Artas, de la que egresó en 1934. Sus primeras edificaciones, una iglesia y un casino, cerca del Lago de Pampulha, en Belo Horizonte, le dieron fama en todo Brasil.

Colaboró con Le Corbusier en diseños de edificios de gobierno de 1936 a 1943, y junto con él y otros arquitectos participó en el diseño de la sede de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York. En 1957 fue designado jefe de arquitectos de Brasilia.

Uno de sus proyectos más asombrosos fue el diseño de la capital carioca, que trabajó junto con Lucio Costa de 1958  a 1964, bajo la presidencia de Juscelino Kubitschek. Así se convirtió en autor de la mayoría de los edificios gubernamentales: la Plaza de los Tres Poderes, con un edificio de la Corte Suprema Federal, el complejo para el Congreso Nacional y el Ministerio de Justicia, donde conjugó los principios funcionalistas y racionales de Le Corbusier con un efecto escultórico, y  la monumentalidad  y el hormigón que dieron a los edificios un aspecto imponente.

La Catedral Metropolitana en Brasilia se convirtió en una de sus obras más distintivas terminada en 1972, y considerada como un icono del modernismo. Gran parte de la edificación está bajo tierra y deja en la superficie una estructura de columnas de hormigón armado, material preferido de Niemyer, que remata en forma de corona de espinas.

Para Niemyer “la arquitectura actual no es un arte menor ligado a normas estrictas”, quizá por ello reta al peso del hormigón, y es considerado como un rebelde ante el racionalismo en busca de una estética abstracción.

“No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida”, diría Niemyer.

De una profunda convicción política abrasada al comunismo, que le valió el Premio Lenin de la Paz, otorgado por la Unión Soviética en 1963, tras la noticia del golpe militar contra el presidente João Goulart, decidió exiliarse en París, Francia. Entre sus obras más destacadas en ese periodo están la sede del Partido Comunista Francés en París, la mezquita de Argel y la Universidad de Constantina en Argelia.

Al termino de la dictadura militar, regresó a Brasil, donde continuó su ardua labor. Diseñó el Memorial JK, un museo dedicado a Juscelino Kubitschek en Brasilia (1980); la sede de la Red de Televisión Manchete (1983); los sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro (1984) y de São Paulo (1991); el Panteón de la Patria Tancredo Neves (1985), en Brasilia; el Memorial de América Latina (1987), un centro cívico de ocho hectáreas en São Paulo, y el Museo de Arte Contemporáneo (1991), en Niteroi.

En1988 se creó la Fundación Oscar Niemeyer, un centro de información e investigación para la reflexión y difusión de la arquitectura, urbanismo, diseño y artes plásticas.  Entre los numerosos  premios que recibió Oscar Niemeyer   también se cuenta el Premio Príncipe de Asturias, el Premio Imperial Japón,  el Premio UNESCO en la categoría de  cultura y el Premio León de Oro de la Bienal de Venecia.



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