El Museo Técnico de Viena se ilumina nuevamente
El despacho austriaco Querkraft redefinió la personalidad y la funcionalidad del vestíbulo del edificio.


POR Pablo Ignacio Ávalos
Hace ya algunos años, el Museo Técnico de Viena se enfrentó a un gran dilema con el diseño de sus interiores. Durante los 90 trató de ganar un mayor espacio para el vestíbulo de la entrada, crear una tienda y una cafetería así como hacer más eficientes y ágiles los servicios disponibles en la zona del guardarropa y la taquilla, por lo que construyó una gran caja de acero y cristal. Pero poco después de la inauguración de estas nuevas áreas, el vestíbulo presentó fallas; estaba dominado por grandes fluctuaciones de temperatura, una mala acústica y una ventilación deficiente, lo cual provocó que el número de visitantes se fuera reduciendo gradualmente pero de manera significativa.
De acuerdo con el arquitecto Dominique Dinies, director al frente de la remodelación, el reto más complejo fue el de ampliar y modernizar el acceso al museo y, al mismo tiempo, respetar e integrar las estructuras existentes.
“El que un museo histórico requiriera de servicios en los que se incorporara tecnología de última generación se estableció como la necesidad que definió cada fase del proceso”, explica Dinies.

Como objetivo general, se planteó crear un plan maestro en el que la prioridad fuera la circulación de los visitantes dentro de un ambiente acogedor y que, a la par, mejorara la coherencia en términos de la configuración de la construcción.
Los elementos que definen el diseño de los interiores son piezas multifuncionales de mobiliario de plástico reforzadas con fibra de vidrio en un área que comprende 800 metros cuadrados. Estos ‘árboles’ con asientos, junto con la sombra y la absorción acústica que generan, transforman su funcionalidad por la noche como un conjunto de cuerpos que proporcionan al recinto una luz brillante en tonalidades neutras. Estos objetos fueron concebidos como una insinuación en la relación entre la tecnología y la naturaleza.

La tienda cuenta con mobiliario nuevo, cuyo concepto creativo consistió en incorporar muebles flexibles para la presentación de los productos.

Un aspecto importante es la manera en que la fachada histórica del museo se contempla perfectamente a través de las columnas de acero y el techo de cristal de la nueva estructura. La arquitectura se comunica con la estructura existente y, al mismo tiempo, cumple con los requisitos funcionales de la entrada a un espacio museográfico contemporáneo, concluye Dinies.
